Historia

Su origen data de 1590, época en que Garci González Da Silva asumió el papel de Adelantado de la Provincia de Caracas, dando inicio a su construcción. Hoy, forma parte de un conjunto arquitectónico declarado Monumento Histórico, comprendido por la casa de hacienda y las fabulosas ruinas del trapiche aledaño.
En el transcurso del tiempo, su estructura ha sido sometida a modificaciones y ampliaciones de toda índole, su morfología actual es la de una casa colonial venezolana del siglo XVIII, expresada en un regio corredor definido por una hilera de columnas hechas en mampostería de ladrillo, con capitel toscano.
Una de las características más resaltantes de su arquitectura es la austeridad, reflejada en la ausencia total de ornamentos compensada con la majestuosidad del largo corredor de 120 metros de largo por 4 de ancho, soportado por 26 columnas hechas en mampostería de ladrillo, con fuste cilíndrico y capitel toscano.

Historico La cubierta de los salones ubicada a seis metros de altura, está hecha en madera de corazón y entablado de cedro amargo, bajo el sistema estructural de pares y nudillos de tradición hispano-árabe. Su acabado externo es, en su mayoría, de la misma teja que anteriormente tenía la Casa, mezclada con tejas traídas de Barlovento, para respetar la horma, un poco más ancha al resto del país.

El jardín aledaño a la Casa, fué realizado a finales del siglo XIX y resuelto a la manera de las estancias europeas. Tiene cinco fuentes ornamentales geométricamente distribuidas, unidas por caminerías de ladrillo. La fuente central es un espejo de agua de seis (6) metros de diámetro por uno (1) de profundidad, todo hecho en ladrillo. Toda la vegetación de menor tamaño se ha renovado respetando sus árboles, algunos centenarios, ubicados en sus antiguos parterres. El jardín y la casa están limitados por un muro perimetral.

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